El ciego posiblemente no tenía su fe tan firme, sin embargo confió en Jesús y finalmente se dio cuenta del milagro que éste le había hecho; por ello creció su fe y la defendió hasta el final, apesar de que muchos trataron de hacerlo dudar.
En cambio los fariseos sabían lo que Jesús podía hacer, pero eran muy testarudos y no querían creer, es más, trataban de encontrarle miles de culpas y errores, y causando temor a la gente querían volverlos en contra de Jesús.
No hay comentarios:
Publicar un comentario